Pintora
Nieves Diaz Lewis nació en Remates de Guane, en la provincia de Pinar del Río (Cuba). Vivió con sus tres hermanas en Los Encinitos, la finca de sus padres. Su padre, Moisés Diaz, cultivaba tabaco y criaba ganado, pero, como tenía estudios universitarios, leía mucho a sus hijas. Nieves recordaba un poema de José de Espronceda que su padre le leyó muchas veces a petición suya. Ese recuerdo inspiró el cuadro Pirata errante: «Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria, la mar…» (José de Espronceda, Canción del pirata).
Emigró con dos de sus hermanas a Estados Unidos en 1959 y se instaló en Atlanta (Georgia), donde conoció a su marido, abogado. A los 50 años pudo cumplir un sueño de toda la vida: aprender a pintar y desarrollar su talento. En 1980 empezó a estudiar con Ouida Cannady, que la animó a confiar en sus visiones e ideas. A Nieves le encantaba viajar —a China, la India, Europa y Sudamérica—, y la influencia de esos viajes es muy evidente en sus cuadros.
Pinta sus emociones. Cuando empieza un cuadro, no tiene una idea fija, sino una intuición de lo que quiere comunicar. La libertad y la naturaleza son temas recurrentes en su obra. Ha recibido numerosos premios: en 2000 premiaron tres de sus cuadros en una exposición internacional, la China Art Exposition 2000 del Museo de Arte de Pekín, donde las obras se expusieron después durante un año.
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